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Parada taxis cerca de mi: ¿andar hasta la fila o esperar?

Es una de las búsquedas más repetidas del país y casi siempre se hace de pie, con el móvil en la mano. Salen unas chinchetas en un mapa, pero la pregunta de verdad es otra: si merece la pena andar hasta allí.

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Aquí te contamos cómo se mide esa distancia en Valencia, por qué una fila cerca no significa un coche cerca y qué hacer cuando no sabes ni cómo se llama la calle en la que estás.

La otra salida es escribir la dirección en el buscador: ves el precio cerrado del viaje y el coche va a por ti, sin caminata.

Lo que contesta el móvil y lo que se calla

El buscador toma tu posición y ordena las filas por metros. Da igual que lo escribas como una parada de taxis cerca de aquí o como un sitio de taxis cercano a mi ubicación: la respuesta es la misma lista de puntos, y esa lista solo sabe dónde hay una señal clavada en la acera.

No sabe cuántos coches hay dentro ahora, ni si la calle está cortada por obras, ni si esa fila solo se llena cuando llega un tren. En una ciudad que se reorganiza en marzo por las Fallas y en verano por la playa, esos detalles deciden el rato que vas a estar de pie.

Cómo se miden de verdad esos metros

En Valencia la distancia del mapa engaña más que en otros sitios. Una manzana del Ensanche es larga, y si la parada queda al otro lado de una avenida con mediana hay que buscar el paso y esperar dos semáforos. Trescientos metros en línea recta pueden ser ocho minutos reales.

El cauce del Turia es el otro factor. Si la fila está en la otra orilla, la caminata depende del puente que tengas más a mano, y bajar y subir el jardín con una maleta de ruedas no es lo mismo que cruzar por arriba. En el Carmen hay adoquines y calles estrechas donde el equipaje va a saltos.

Con lluvia, con niños o con la compra, la cuenta cambia otra vez. Doscientos metros a cubierto son nada; los mismos doscientos metros bajo un chubasco de septiembre son un motivo de sobra para quedarse en el portal y esperar.

Una parada cerca no es un taxi cerca

Esta es la parte que el mapa no cuenta. Tener una estacion de taxis cerca no garantiza nada: las filas se vacían a las horas puntas de la mañana, a la salida del trabajo y de madrugada, cuando los coches están haciendo viajes.

Las que aguantan son las que tienen algo grande al lado, una estación de tren, un hospital, un hotel de muchas habitaciones. Las de barrio funcionan por rachas y hay tramos del día en los que no aparece ninguno.

Así que antes de andar conviene mirar qué hay junto a la chincheta. Si al lado no hay nada que atraiga coches, lo más probable es que llegues y te quedes mirando el hueco pintado en el asfalto.

Si no sabes nombrar dónde estás

Pasa a menudo en una ciudad con calles en dos idiomas y con barrios que se parecen entre sí. Lo primero que ayuda es mirar la placa de la esquina y copiarla tal cual, con la ortografía que tenga, y apuntar el número del portal que tengas delante.

Lo segundo es preguntar a alguien de aquí. En un bar, en un quiosco o en la recepción de un hotel te dicen en diez segundos cómo se llama la calle y dónde está la fila más próxima, y suelen saber si tiene coches a esa hora o no.

Y si no hay nadie a quien preguntar, sirve cualquier cosa que no se mueva: una boca de metro, la puerta de un mercado, el nombre de un colegio, el kilómetro de la carretera si estás en el Saler. Con eso, escribir el origen en el buscador es cuestión de segundos.

Cuando gana quedarse quieto

Si tienes una hora que cumplir, si llevas equipaje o si estás en un sitio por donde no pasan coches libres, andar hasta una parada es la peor opción: puede salir bien o puede dejarte esperando en un sitio peor que el de partida.

Pedir el viaje por escrito quita esa lotería. Pones de dónde sales y a dónde vas, eliges la hora y las plazas, ves el importe cerrado con los impuestos dentro y pagas con tarjeta. La reserva llega por correo y por SMS, con el punto de recogida escrito, y el coche va allí.

Sale a cuenta sobre todo para el aeropuerto de Manises, para las estaciones y para volver de la playa o de la Albufera de noche, que es cuando ninguna fila cercana te va a resolver el problema.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cómo encuentro la parada de taxis más próxima?

Con el mapa del móvil, que las tiene marcadas, y mirando qué tiene al lado. Una fila pegada a una estación, a un hospital o a un hotel grande casi siempre tiene coches; una de calle residencial, casi nunca.

¿Cuánto se tarda andando hasta una parada en Valencia?

Más de lo que dice el mapa. Las manzanas del Ensanche son largas, las avenidas con mediana obligan a buscar el paso y cruzar el cauce del Turia depende del puente. Calcula el doble de tiempo si llevas maleta.

¿Y si llego a la parada y está vacía?

Si es de las que se mueven, los coches vuelven en unos minutos. Si no, es mejor salir a una avenida grande o pedir el viaje por escrito y esperar en un sitio cubierto, sin ir dando saltos de fila en fila.

¿Podéis recogerme donde estoy si no sé la dirección exacta?

Sí. Vale la placa de la calle con el número del portal más próximo, o un punto que no se mueva: una boca de metro, la puerta de un mercado, el nombre de un restaurante. Se escribe como origen y queda en la confirmación.

¿Sale más caro que coger uno en la fila?

Es otra forma de cobrar: aquí el precio del trayecto se cierra antes de pagar y no se mueve, mientras que en la parada lo marca el taxímetro según la hora y el recorrido. Lo que ves en pantalla lleva los impuestos incluidos.

Escribe dónde estás y que el coche vaya a buscarte

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