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Número de taxis cerca de mi: el teléfono no te ve

Escribes número de taxis cerca de mi con el móvil en la mano, en una acera que no sabrías nombrar. Sale una lista de teléfonos, y ahí empieza el problema: esa lista no sabe dónde estás.

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Esta web no tiene línea propia todavía, está por contratar, así que aquí no hay ningún número. Lo que hay es un buscador donde escribes la dirección, ves el precio cerrado y reservas; la confirmación llega por correo y por SMS.

Y hay algo que ayuda más que cualquier listado: saber decir dónde estás en Valencia con dos datos que entiende cualquiera.

Un número no sabe dónde estás

La búsqueda de numero taxi cerca de mi junta dos cosas que no van juntas. El cerca de mí lo pone el móvil, que conoce tu posición. El número lo pone una central que atiende media ciudad desde un mostrador. En cuanto llamas, el móvil se calla y te toca hablar a ti. Da igual el orden en que lo escribas, taxi numero cerca de mi o al revés: la lista que sale es la misma.

Por eso quien busca un numero de taxi cerca acaba en un listado de centrales ordenado por cualquier criterio menos la distancia, sin mirar tu ubicación. Ninguna de ellas tiene coches aparcados en tu calle esperándote: tiene coches moviéndose, y manda el que le venga mejor cuando entra el aviso.

La versión con aquí tiene el mismo enredo. Un número de taxi cerca de aquí es exactamente el mismo número para todos los aquí de la ciudad, desde el Cabanyal hasta Mislata. Lo que decide de verdad es lo que digas en los primeros diez segundos de la llamada.

Cómo se dice dónde estás en Valencia

Lo que mejor funciona por teléfono es el cruce de dos calles. En el Ensanche y en Ruzafa las manzanas son cuadradas y dos nombres de calle sitúan la esquina sin discusión posible.

El segundo dato bueno es el portal, con su número, y decir si está en un chaflán. El tercero es algo que no se mueve: un bar de toda la vida, un quiosco, una boca de metro, la puerta de un mercado. Si estás dentro del jardín del Turia, el puente más cercano vale más que cualquier explicación.

Y hay que contar con el idioma. Muchos nombres de calle están en valenciano y no se escriben como suenan, así que conviene decirlos despacio y deletrear si hace falta. En español o en valenciano, el que nunca falla es el número del portal.

La línea de taxis cerca de mí que no existe

Se busca mucho una linea de taxis cerca de mi, como si cada barrio tuviera la suya. No la hay: las líneas son de las cooperativas, no de los barrios, y la misma atiende el Cabanyal y Benimaclet sin distinguir.

Lo que sí cambia de un barrio a otro es la cantidad de coches que pasan. Por el centro, por la avenida del Puerto o por Blasco Ibáñez pasan muchos a cualquier hora. Por la huerta de Alboraya, por Pinedo o por un polígono de madrugada no pasa ninguno.

Así que un telefono taxi cerca de mi no es una promesa de cercanía. Es un mostrador que va a intentar mandarte el coche que tenga más a mano, y hay tardes en las que ese coche está a diez minutos y dos semáforos largos.

Los sitios que nadie sabe nombrar

Hay puntos donde la conversación se complica sola. La Albufera y El Palmar, con las casas dispersas y los caminos entre arrozales. El Saler y la Devesa, donde el kilómetro de la carretera dice más que cualquier nombre. La Malva-rosa a medianoche, con el paseo lleno y la orilla a oscuras.

En los polígonos pasa lo mismo. Fuente del Jarro, en Paterna, tiene calles con números y letras que por teléfono se confunden en dos segundos. Lo que salva ahí es el nombre de la empresa que tienes delante y el número de la nave.

Y en los recintos grandes hay que decir la puerta. En Feria Valencia, en Benimàmet, o en la Ciutat de les Arts, un coche no puede dar la vuelta entera al recinto buscando a alguien que ha dicho solo que está en la entrada.

Llamar taxi cerca de mí, o escribir dónde estás

Llamar taxi cerca de mi funciona cuando la calle es fácil y hay coches por la zona. Cuando no, la llamada se convierte en un interrogatorio, y encima no sabes lo que va a costar el viaje hasta que te bajas.

Escribirlo tiene otra ventaja. El buscador acepta la dirección, el nombre del sitio o el punto del mapa, y lo que pones lo lees antes de confirmar. Con el origen y el destino puestos, el importe sale cerrado, con los impuestos dentro, y ya no se mueve.

Después llega la reserva por correo y por SMS, con la hora y el punto exacto de recogida. Si te has equivocado de portal se cambia por escrito, sin repetir el nombre de la calle tres veces.

Cuando lo que tienes cerca es una parada, no un coche

A veces la respuesta no es un teléfono ni un buscador: es andar cien metros. Si hay una parada a la vuelta de la esquina, junto a la estación, a un hospital o a un centro comercial, lo más rápido es ir hasta la fila y subirse al primero.

Pero una parada cerca no garantiza un coche dentro. Fuera de las horas buenas se queda vacía, y entonces estás como al principio, solo que más lejos de tu portal y con la maleta puesta.

Ahí es donde reservar gana. El coche va a buscarte a la dirección que has escrito, a la hora que has elegido, y no hay nada que adivinar ni nadie a quien deletrear la calle.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Por qué no existe un número de taxi cerca de mi ubicación?

Porque los teléfonos son de centrales que cubren zonas enteras, no barrios. La central reparte el aviso entre los coches que tiene libres, y la cercanía la decide ella con sus datos, no el listado que te sale en el móvil.

¿Cómo explico dónde estoy si la calle no se entiende por teléfono?

Con el cruce de dos calles y el número del portal. Si el nombre está en valenciano, dilo despacio o deletréalo. Y añade algo fijo que se vea desde el coche: un bar, un quiosco, una boca de metro, la puerta de un mercado.

¿Es mejor llamar o ir andando a la parada?

Si la parada está a menos de dos minutos y es de las que tienen movimiento, ir andando suele ganar. Si está lejos, llueve o llevas equipaje, es mejor dejar el viaje pedido y esperar en el portal.

¿Podéis recogerme en la playa o en la Albufera?

Sí, pero ahí no pasan coches libres, así que hay que reservar. Conviene poner un punto reconocible: el nombre del restaurante, el número del paseo o el kilómetro de la carretera del Saler.

¿Sabré lo que cuesta antes de que venga el coche?

Sí. El precio se calcula con el origen y el destino que escribes, sale en pantalla con los impuestos dentro y no cambia después. Por teléfono eso no se puede saber: lo marca el taxímetro al final.

¿Tengo que instalar una aplicación o registrarme?

No. Se hace en el navegador del móvil, sin registro y sin instalar nada, y la reserva queda en tu correo y en un SMS por si se te cierra la pestaña.

Escribe dónde estás y mira el precio del viaje

Pones de dónde sales y a dónde vas y el precio cerrado aparece en pantalla. Sin registro y sin compromiso.